domingo, julio 16, 2006

El Metapoeta debe tomar posición en lo socio-político ó ...? Alfredo Cedeño

Puede y debe el metapoeta en cuanto juglar tomar posición en lo socio-político, o debe mantenerse en el ámbito meramente creativo?







Alfredo Cedeño

He estado leyendo con muchísima atención todas la
intervenciones que se han hecho hasta ahora en torno a la "toma de
posición" por parte del creador.
Hago una breve digresión: no lo limito a los metapoetas, puesto que
el acto creativo en cuanto hecho no nos es exclusivo, creo que
ninguno de nosotros pretendemos incurrir en semejante acto de
soberbia, pero si ese fuera el caso, ya sería harina de otro costal.
Pero, volvamos a lo nuestro. ¿Cuándo sabemos que la
posición asumida es la "correcta"? ¿Dónde está la metodología para
establecer qué vamos en lo "correcto"? ¿Quién determina que estamos
en la vía "correcta"? En fin: ¿qué es lo "correcto"?
Y llego a la encrucijadas de las once mil vírgenes y los
trescientos arcángeles. Por ello quiero hacer un brevísimo repaso
histórico y quiero llegarme hasta el bachiller Aristóteles, quien
fuera discípulo de Platón, como bien sabemos todos, y a quien
confrontó para crear las bases de la filosofía y la ciencia.
Mezquino sería negar sus aportes a nuestro modelo cultural y
societario, pero… no puedo dejar de considerar que fue el maestro de
Alejandro Magno.
De este ilustre guerrero es mucha la tinta que se ha
vertido, y mucho el ciberespacio que se le dedica. Por mero
cerciorarme introduzco en Google su nombre y aparecen 486 mil
entradas, ¡sólo en español!, lo cual da una idea del impacto y
trascendencia del macedonio en nuestro mundo. Pese a ello, no
puedo tampoco, dejar de pensar que el discípulo del autor de "Las
Constituciones de Atenas", donde se supone que se afianza la
libertad democrática, y quien, para continuar en el campo de las
suposiciones, le transmitió una visión del mundo, de la organización
social, de una serie de valores. Ahora bien, este joven que muere
a los 33 años, si mal no recuerdo, unió el mundo, arrolló Egipto,
India, acabó con Damasco. Hay que ver lo que era la capital del
imperio persa y la saqueó como le dio la gana. En Palestina acabó
con Tiro y Gaza. Es decir se impuso a sangre y fuego. ¿Qué le
enseñó el maestro? ¿Esa era la concepción del mundo que le
transmitió? ¿Esa era la humanidad con que soñaba?
Aseguran algunos –y creo que empiezo a contarme entre ellos- que a
la hora de la verdad los filósofos no son más que unos tiranos
frustrados, sin pantalones para imponer su punto de vista y entonces
empiezan a buscar a ver quien les compra sus monsergas y se las
encasquetan a la gente. ¿Qué hubiera sido de Lenin sin Marx,
Plekhanov y Netchayev; de Hitler sin Dietrich Eckart; de Mussolini
sin Nietzsche, Marx y Schopenhauer; de Franco sin Primo de Rivera:
y de Chávez sin Ceresole?
Al revisar la historia más reciente, se encuentran tres
casos que me resultan emblemáticos: Stalin, Hussein y Castro.
¿Qué no hizo Stalin para mantenerse en el poder y acabar con la
médula de lo que fue la cultura rusa? Asesinó a mansalva medio país
ante la alcahuetería del mundo entero, la crema de la
intelectualidad del mundo entero se le vendió a ese sátrapa por un
plato de lentejas. ¡Asesinó a millones de personas y nadie dijo
nada! Romain Rolland, Henri Barbusse, Luis Aragón, se bajaron los
pantalones con él. Bertolt Bretch, Bernard Shaw, Herbert George
Wells y André Malraux le coquetearon y no dijeron absolutamente
nada de lo que estaba pasando en Rusia con los creadores e
intelectuales, no fueron capaces de decir ni una palabra.
Mayakovski, no aguantó ver en lo que se había convertido su sueño y
se terminó pegando un tiro. Pero no sólo fue eso, es que mató a
millones y millones de campesinos con sus celebres purgas y no hubo
una voz que dijera nada. Nada más que, entre 1937 y 1938, mató 750
mil personas con sus benditos juicios sumarísimos. ¡Y para
vergüenza de la literatura Nicolás Guillén y Pablo Neruda le
cantaron a esa bestia! Sartre, que se supone fue una joya de la
crítica dice después de regresar de un viaje a Moscú: "La libertad
de crítica es total en la Unión Soviética"… Da pena ajena. Eso es
lo que hay que evitar, no puede ser que el fanatismo, que es la base
de la religión, sea lo que nos marque el camino, eso hay que
acabarlo a como de lugar. No puede ser que lo que se llama
intelligentsia sea una cofradía más cerrada que un bombillo y que no
les entre un carajo cuando no les da la gana. Los intelectuales
parecieran ser unos tiranos que se reconocen en aquellos que logran
el poder y por eso disfrazan de soberanía, de autodeterminación, de
voluntad soberana, y de cuanta palabrita sonora se les ocurra
inventar, los desmanes más horrorosos contra la humanidad. Revel lo
definió muy bien, cuando escribió que el marxismo es el opio de los
intelectuales.
La alharaca con Hussein, una hiena que acabó con el pueblo
kurdo y que se cagó en las mujeres. ¿Dónde estaban los que hablan
de imperialismo cuando estaban acabando con un pueblo entero sin
ningún pudor y sin ningún disimulo? ¿Cómo puede haber una mujer,
¡una sola!, que hable a favor de esa hiena? Las trató peor que a la
basura, como si fueran menos que nada.
¡Ay amigos!, que el mundo anda al revés y yo soy un loco
porque digo lo que veo, y no me callo cabronamente cuando los demás
aplauden.
Es el trapo rojo del sentimiento de culpa pequeño burgués
de la intelectualidad que Fidel revivió para chulearse a media
humanidad, como buen cubano, y lo peor es que los mismos gringos le
han hecho el favor de su vida con el bendito bloqueo. Quisiera yo
saber cómo demonios hubiera justificado su dictadura sin la torpeza
de los americanos, un reaccionario que ha perseguido a los gays y a
cuanta manifestación cultural isleña no se haya plegado a cantarle
loas a su mojiganga revolucionaria. Tanto que habló de que la Cuba
de Batista era el burdel más grande del Caribe… debe ser que las
jineteras del Malecón son heroicas batalladoras de la Patria o la
Muerte. Claro, como la revolución empieza en la cama…
Estoy totalmente consciente que puedo estar lastimando los
afectos de algunos, pero por favor, los bozales ideológicos sólo han
legado en la historia de la humanidad una enorme retahíla de
atropellos y desmanes que nunca debieron haber ocurrido.
Me despido de ustedes con un fuerte abrazo y les dejo del nunca
suficientemente llorado Federico García Lorca aquello de:

"¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena".

1 comentario:

Cristina E. dijo...

¡¡¡¡Bravísimo!!!!!